Opinión

Personajes míticos, disfrazados de mujer rural

Y cuando de exaltar la mujer se trata, quizás todas sintamos gran admiración por aquellas mujeres que desde la pandemia hemos logrado percibir, aquellas que somos multifacéticas y multioperativas, porque logramos lo que ni nosotras mismas nos imaginamos, hoy mi columna está dedicada a esas mujeres que no han descubierto esos dotes por el COVID 19, pues la vida ni tiempo les ha dado, ellas han sido así, desde siempre, está dedicada a las mujeres que trabajan el campo, las mujeres rurales, esas de las cuales por los infinitos espejismos, nos hemos perdido detallar.

Cuando inicié mis correrías por los campos de mi país, trabajando con el tema de la Agricultura familiar, empecé a darme cuenta, que el éxito de los hogares rurales, al igual que el de los de la ciudad, dependían de la mujer y con gran sorpresa, descubrí que esas mujeres simples, como las llamaría Facundo Cabral, tienen más tesón que cualquier otro tipo de mujer, son de diferentes sabores y colores, son negras, indígenas, palenqueras, raizales, son trabajadoras, madrugadoras, fuertes, comprometidas, incansables, irreprochables, pero, sobre todo, tienen claro su papel.

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 No son feministas y ni imaginarse entrar en esta discusión, su tiempo deben repartirlo entre los trabajos de la casa, ser madres, cuidadoras, agricultoras y muchas veces proveedoras. El tiempo que muchas gastamos en el salón de belleza, ellas lo invierten en labrar, sembrar y recoger. Tienen grandes talentos, son grandes contadoras de historia, no de desamores, porque parece que ni tiempo para el romance tienen, cuentan historias de terror, mejores que las de mi abuela, pero también cuentan con gran propiedad, sobre las mejores técnicas para sembrar y de como dar el sabor único que solo puedes probar en un sancocho de gallina en leña.

Para mí son personajes míticos, pues a pesar de no contar con mecanismos, rutas institucionales y espacios de participación para poder defender sus derechos, son quienes se encargan de que aquel rito diario y sagrado de la comida, sea una realidad, a ellas por siempre toda mi admiración.

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