Mujeres que Inspiran

La lucha de ser mujer

Ella es Gina Katherine Mejía Sandoval, tiene 34 años y es ibaguereña de pura cepa. Desde muy pequeña ha tenido que vivir los estragos de ser ‘diferente’, vivir en una sociedad en la que esto y aquello no esta bien visto si es fuera de lo normal.

Tiene claro para qué y porqué llegó a este mundo. Aunque sus inicios como vocera de la comunidad trans no fueron color de rosa.

Nació varón, era sin lugar a duda un niño muy guapo. Su nombre de nacimiento fue Jorge Luis, sin embargo, no se sentía bien consigo mismo, por eso empezó la búsqueda de descubrir su esencia. Misma que encontraría años después, y que le ha permitido llegar hasta donde está hoy en día.

A la edad de 13 años abandonó su hogar, conformado por un caleño y una ibaguereña; vivió gran parte de su vida en los barrios del sur de Ibagué con la firmeza que encontraría algo que la completara.

Por varios años estuvo viviendo en la calle, más exactamente a los 16, desde entonces, tuvo que pasar muchos días amargos y otros no tanto, experimentando la vida y conociendo personas que le ayudarían a encontrar su verdadera identidad.

Gina, cuenta que hubo momentos en los que la discriminación de las personas, el bullying que sufría diariamente por ser hombre y vestir como mujer porque así se sentía bien, le hicieron pensar muchas veces en no existir más, sin embargo, fueron esos angelitos que tuvo en el camino, los que le permitieron desistir de esos pensamientos oscuros y querer ser luz en medio de las tinieblas.

A la edad de 25 años, luego de analizarlo muchas veces, se decidió y empezó su transformación. Se dejó crecer el cabello, empezó a tomar hormonas, a maquillarse y a vestirse como toda una señora. Por cierto, es una de las mejores vestidas.

Ya han pasado 9 años y se siente ‘regia’, ‘empoderada’, dice que ha vuelto a creer en la humanidad y en la política, luego que el exalcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, las trató como un ser humano más.

Estuvo trabajando en la Administración Municipal, la comunidad LGTBI tuvo por primera vez en la historia una casa especial para la atención de homosexuales, lesbianas y trans.

Cuenta que estuvo por varios meses trabajando con adultos mayores, aunque no fue fácil en un principio, finalmente se ganó su cariño y logró cambiarles el chip. ‘Soy una mujer, no soy diferente’ ‘nosotras también podemos aportarle a la sociedad’, son las palabras llenas de orgullo y sentimiento mientras responde las preguntas de la entrevista.

Gina Katherine Mejía Sandoval, ha defendido por años los derechos de la comunidad trans, quienes son los mas vulnerables. La discriminación a la hora de obtener un empleo les hace la vida más difícil.

En pleno siglo XXI las siguen juzgando por como lucen, les pone cada día más obstáculos, sin embargo, no se rinden y viven día a día luchando por lograr tener las oportunidades que podría tener cualquier otra mujer.

Mejía se encarga de eso a través de la comunidad TransFenix, allí constantemente está recibiendo solicitudes de mujeres como ella que piden orientación para distintas diligencias, o simplemente para que las acompañen y no sentirse solas.

Gina, como muchas mujeres, son un ejemplo de superación. Hoy en día, lidera a por lo menos 75 mujeres trans de las más de 200 que hay en la ciudad. Tiene su propia peluquería donde diariamente vive subiéndole la autoestima a jovencitas y jovencitos que, como ella, no la han pasado bien.

Aun así, no se queja, dice que no hay porque hacerlo, simplemente agradece lo que le ha tocado vivir y lo que tiene.

Aconseja a los jóvenes que están pasando por situaciones iguales o similares a las que vivió ella, recalcando que nadie puede cambiar lo que son y que siempre hay que seguir adelante.

Dato

Aunque se han tenido grandes avances, en la que por medio del Decreto 1227 del 2015 se autorizó cambiar el género en el documento de identificación, aún falta que la sociedad las aprenda aceptar. Es un tema cultural y de inclusión.

Previous ArticleNext Article

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *