Opinión

¡Nadie representa a nadie!

Un mes de Paro Nacional y ya sabemos que la ausencia de representatividad en Colombia es asombrosa, no hay fórmulas reales de concertación ni de negociación, solo negación de una realidad que nos tiene, a los colombianos, en una profunda crisis económica, social, política e institucional, donde podemos llegar a la conclusión que ¡nadie representa a nadie!

Desconectados de la realidad, el paro tomó por sorpresa a todos y, el problema es que, al enchufar a estos “representantes” gubernamentales con la realidad nacional, el corrientazo puede ser tan fuerte que los termina “quemando”, lo saben, de ahí la negación en la negociación y, al final, el problema es que la sensatez brilla por su ausencia y el malestar ciudadano continúa recorriendo las calles del país. En lo que todos sí debemos estar de acuerdo es que, por un lado, la espiral de violencia conduce a más violencia y por eso es necesario detenerla y, sobre todo, rechazarla, venga de donde venga y, por el otro, que los bloqueos deben cesar y permitir la libre circulación de personas y de bienes, esenciales y no esenciales, pues no podemos frenar una economía ya ralentizada de tiempo atrás.

Esa ausencia de representatividad, se ha trasladado a todos los escenarios e instituciones del país, pues las causas de la crisis, que alentó a los ciudadanos a salir a las calles, es de tiempo atrás, una crisis ascendente donde, para las personas, el Covid-19 pasó a un segundo plano, o mejor, a un quinto plano de las preocupaciones de la gente; según la última encuesta de INVAMER, publicada el pasado 26 de mayo y transcurridos, en ese momento, 20 días de protestas, para el 32% de los encuestados el principal problema de Colombia es el empleo y la economía, mientras que, tan solo para el 4%, el principal problema es el Covid-19, pero ¿Cómo no?, si ya hemos visto los niveles de pobreza y pobreza extrema del país, una  problemática a la que el gobierno parece no tener una respuesta clara y de fondo. Todo esto sin hablar aquí de la corrupción, otro problema que agobia a los colombianos.

Pero ojo, el malestar ciudadano, en algunas regiones del país, también se ha trasladado a los mandatarios regionales, quienes han dejado crecer como espuma los problemas locales y que alimentan el descontento nacional, si miramos el escenario local, al problema de desempleo de la ciudad de Ibagué, se suma el informe del DANE sobre mercado laboral por departamentos del año 2020, en el cual, el Tolima ocupó el primer lugar con el 21,7% y, ¡sorpréndase!, la brecha de género, en cuanto a ocupación laboral por “sexo”, es abismal, pues en el Tolima, del total de la población ocupada, el 63,6% corresponde a hombres y, tan solo el 36,4%, corresponde a mujeres. Poco eficiente ha sido el trabajo de la Secretaría de la Mujer, pero sobre todo, poco impacto en la generación de fuentes de empleo ha tenido la administración departamental, también ha fallado.

Claro, el Covid-19 agravó el estado de cosas que ya venía siendo crítico, pero como se vio en la encuesta, hoy es más importante la situación económica de los hogares colombianos que todo lo demás, algo que poco han sabido interpretar los gobernantes, por eso, en las calles, en las redes sociales, en los medios de comunicación nadie acepta la representación de nadie, solo quieren una “nueva” clase dirigente que interprete y solucione, porque los de ahora, parece ser, le tienen más temor al corrientazo de la conexión.

@camiloossa10        

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