Mujeres ‘trans’ no podrán participar en competencias de Natación femenina

El congreso de la FINA aprobó con el 72% de los votos prohibir que quienes no hicieran su tránsito antes de los 12 años participen en competiciones femeninas.

La Federación Internacional de Natación se convirtió este domingo en el primer organismo regulador de un deporte olímpico que sometió a votación la inclusión de los deportistas transexuales.

Reunidos en un congreso extraordinario en el Estadio Puskas de Budapest, el 71,5% de los representantes de las federaciones nacionales votaron contra el acceso a las competiciones femeninas de todas las personas que han experimentado la pubertad de un hombre.

¿Qué impulsó la decisión?

El Comité Olímpico Internacional considera que cada deporte debe formular sus propias normas sobre la inclusión de los transgénero, según la naturaleza de las disciplinas en cuestión.

La natación, en donde la estatura, el tamaño de los pies, la envergadura y la fuerza resultan decisivos, ha sido especialmente sensible a este fenómeno desde que Lia Thomas se convirtió en la primera persona transgénero en ganar un campeonato universitario en Estados Unidos contra las manifestaciones de repudio del público y buena parte de sus competidoras, que la acusaron de aprovecharse de un desarrollo físico ventajoso.

Thomas, que nació hombre y que acredita condición legal de mujer, se impuso en la final de 500 yardas y conquistó el título para la Universidad de Pennsylvania en un clima de revuelta. Señalada como una tramposa, fue abucheada desde las gradas y muchas nadadoras le guardaron las distancias.

¿Cómo podrán participar personas transgénero en éstas competencias?

En una cláusula especialmente conservadora, por comparación con otras federaciones, la FINA determinó que las federaciones miembro deberán certificar el sexo biológico de sus atletas al registrarlos para las competiciones oficiales, así como al inscribir sus récords mundiales.

El presidente de la FINA, el kuwaití Husain Al Musallam, defendió su ecuanimidad proponiendo una tercera categoría “open” abierta a los transexuales sin restricciones.

“Debemos proteger los derechos de nuestros deportistas a competir”, dijo, “pero también debemos proteger la justicia de nuestros eventos, especialmente en la categoría femenina. Entiendo que algunos trans puedan no estar de acuerdo. Para ello quiero abrir un grupo de trabajo, para que haya categorías trans en eventos importantes”.

El equipo de la Universidad de Princeton presentó una queja a Robin Harris, directora ejecutiva de la Liga de Universidades del Este, la Ivy League, acusando a Thomas de explotar ventajas biológicas evidentes que le permitían incluso mostrarse superior a deportistas de categoría olímpica.

“Esto socava medio siglo de lucha por los derechos de la igualdad de la mujer en el deporte”, protestaron las nadadoras de Princeton. Harris replicó en defensa de Thomas acusando a sus detractoras de “transfobia”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *